MAXWELL (1905 - 1925)



Por el momento, pocos datos poseemos a cerca de esta marca como tal, y en la red casi todos los contenidos hacen referencia únicamente a la entrada en 1921 de Walter Pierce Chrysler como salvador de la marca de una bancarrota segura.

En 1921 Walter Pierce Chrysler (multimillonario y ya casi retirado) es llamado por los bancos que controlaban la acuciada Maxwell Chalmers Corporation que estaba al borde de la quiebra con una colosal deuda de 20.000.000 $.

Chrysler aceptó el reto a cambio de un salario y un paquete de acciones toma el mando y cambia el nombre de la Compañía que pasa a denominarse Maxwell Motor Corporation.

Chrysler reduce costes, mejora la calidad, y establece una efectiva política de mercado. Con una audaz publicidad, se empezó a hablar del "nuevo buen MAXWELL". La empresa logró esquivar el fantasma de la quiebra, el plan funciona, y Maxwell obtiene de nuevo ganancias.

En 1923 Chrysler es nombrado Presidente e la Compañía. La idea de Chrysler era empezar crear automóviles propios con su nombre, por lo que marcó unas directrices generales y encomendó a tres hombres, Fred Zeder, Owen Skelton y Carl Breer, que instalados en Michigan y a sus ordenes asumieron la misión de construir un automóvil que representara la reputación de Chrysler, y que además debería ser suficientemente cómodo para cinco pasajeros, económico tanto en los desplazamientos como en su mantenimiento, y por supuesto debía ser un automóvil duradero y de alto rendimiento.

La respuesta al reto fue contundente. El primer Chrysler se llamaba Six Car.

En 1924, Chrysler solicitó instalar un estand en el New York Automobile Show, pero los organizadores le denegaron la entrada, alegando que el automóvil era sólo un prototipo y que por lo tanto no estaba en producción. Con un tremendo enfado, Chrysler aparcó el automóvil enfrente del hotel Commodore de Nueva York,  donde se hospedarían las visitas ilustres del show automotor. Chrysler tuvo suerte y un banquero del Chase quedó impresionado por el coche, financiando de inmediato una nueva empresa, tomando como base a la Maxwell. (De esta forma fundó la Chrysler Corporation en Junio de 1925).

El Six Car, montaba un motor de 6 cilindros de alta compresión con un radio de 4.7:1, capaz de desarrollar 68 caballos de potencia.

Para detener semejante motor también hicieron falta frenos acordes. Los ingenieros montaron, como equipo estándar, frenos hidráulicos, los cuales habían sido utilizados por Duesemberg dos años antes. Estos frenos significaron el primer aporte técnico de Chrysler, pues el sistema mecánico de frenos que entonces utilizaban los automóviles debía ajustarse constantemente. El sistema adoptado por Chrysler daba una equilibrada presión a los frenos de todas las ruedas y no había que ajustarlos.

Este modelo, también incorporó como estándar los amortiguadores y una instrumentación completa en el tablero.

De los 80.000 vehículos que producía Maxwell, 32.000 eran Chrysler.

En junio de 1925, después de tomar control de la Maxwell, Walter P. Chrysler la cerró y se convirtió en el nuevo presidente de la compañía que producía automóviles con su marca.

El éxito no se hizo esperar, pudiendo la empresa instalar delegaciones en Bélgica y Londres, al tiempo que los automóviles de carreras lograban buenos lugares en las competiciones, al mando de pilotos tan notables como el gran Ralph.

Pero esto es ya el inicio de la Chrysler y motivo de otra história.