LOHNER (1898 - 1906)



Jacob Lohner, produjo en Florisdorf-Viena (Austria) coches eléctricos entre 1898 y 1906.

Lohner tenía aversión hacia los automóviles de gasolina accionados por motores de explosión que empezaban a funcionar por los caminos porque consideraba que eran demasiado groseros, sucios y ruidosos para sus clientes de la aristocrácia.

Al objeto de garantizar el éxito de su proyecto, Lohner empleó como tecnico principal a un ingeniero, que como estudiante de la escuela técnica imperial de Reichenberg había aprendido y experimentado con joven entusiasmo con la electricidad como energía propulsora. Ese tecnico de 25 años de edad era nada más y nada menos que Ferdinand Porsche.

Las ideas brillantes son generalmente las más simples, y éste fue el caso del sistema de propulsión ideado por Porsche para el nuevo vehículo eléctrico de Lohner.

Porsche, desarrolló un sistema de impulsión basado en instalar un motor eléctrico en cada una de las ruedas delanteras, sin transmisiones, de manera que sus rotores dieran la vuelta con las ruedas, y estos fijados por un eje rígido a la suspensión. Por lo tanto no había necesidad de ejes impulsores, de transmisión, de engranajes, de correas, de cadenas, o de embrague, debido a su simplicidad extrema, sin las pérdidas producidas por la fricción mecánica.

Los vehículos de este tipo fueron conocidos como Lohner-Porsche.

El Lohner-Porsche fue exhibido en la exposición de París el 14 de abril de 1900 atrayendo la atención internacional. El mismo Ferdinand Porsche hizo un viaje de demostración con el nuevo vehículo desde Versalles hasta la exposición, que le valió un gran premio.

Los Lohner-Porsche fueron puestos en producción al poco tiempo.

Las ruedas tenían radios de madera con un diámetro de 650 milímetros en las ruedas delanteras y de 950 milímetros en las posteriores. El coche pesaba una tonelada , atribuible en su mayor parte a la batería que pesaba 410 kilogramos , y a las ruedas delanteras con los motores, que pesaban con sus rotores 110 kilogramos cada una.

El éxito de innovación de su diseño catapultó a la fama a Porsche como ingeniero, mientras que Lohner recibió pedidos para producir más de 300 coches.

Porsche consideró siempre que la competición era una buena manera de probar y mejorar sus diseños de tal modo que el mismo año 1900 construyó coches de carreras en Florisdorf con motores eléctricos. En uno de ellos, solamente las baterías pesaban 1800 kilogramos. Porsche entregó personalmente este coche, que alcanzó una velocidad superior de 60 km/h, a su comprador, conduciéndolo el mismo a Luton, en el norte de Londres, a su nuevo dueño E.W. Hart.

Dependiendo de su diseño, equipo y motor, el Lohner-Porsche tenía un precio que oscilaba entre las 10.000 y las 35.000 coronas austríacas, precio que superaba con creces el coste de un coche con motor de combustión.

Los ricos, los famosos, y los aristócratas fueron sus principales clientes. Personajes como el magnate vienés Julio Meint, Margrave Sandor Pallavicini, Emil Jellinek (padre de Mercedes y agente de Daimler en Niza), la Compañía Panhard-Levassor, el príncipe Egor von Fürsrstenberg , el pionero Ludwig Stollwerk, y el barón Nathan Rotschild, eran propietarios de coches Lohner-Porsche.

Lohner también produjo en serie un número determinado de coches eléctricos híbridos, con motor de gasolina y un generador para producir electricidad para los motores eléctricos.

Aunque la tecnología era fiable, no podía competir en costes de producción con los coches de gasolina convencionales, y en 1906, Lohner sintiendose un hombre rico, vendió su patente a Emil Jellinek.

A partir de 1906 Lohner produjo autobúses bajo el nombre de Lohner-Stoll durante varios años.


Comentarios

Para las misiones al espacio del Apolo, la NASA utilizó este concepto del motor eléctrico para conducir su vehículo lunar. La invención de profesor Ferdinand Porsche todavía se utiliza actualmente, la compañía eléctrica "Hidraulico-Quebec" de Canada presentó y exhibió un vehículo eléctrico con un sistema de transmisión desarrollado con la tecnología inventada por Porsche. Varias compañías internacionales del automóvil también se están aprovechando de esta idea de Porsche en sus proyectos de desarrollo de vehículos ecológicos.