INVADER - (1.973)



El Invader GT es un exponente más de coche con carrocería especial de poliéster que se comercializó como tantos otros coches de la época en modo “Kit Car” durante los años 60 y 70.

Sus orígenes hay que buscarlos en Estados Unidos, en la empresa “Autokit Industries” de Alameda, California. El diseño del Invader fue obra del propietario de la empresa, Bruce Weeks, que ideó un coche tipo “KitCar” con base mecánica de Volkswagen mientras cursaba sus estudios, y vendió coches tanto en Estados Unidos como en Europa.

En 1973, el Kit básico (menos las puertas tipo “alas de gaviota”) se vendía por 695 dólares y el Kit de lujo (con puertas plexi, tapicería, asientos, y anclajes) era 200 dólares más caro. El parabrisas procedía del Volkswagen Karmann Ghia.

Este vehículo iba dirigido a usuarios de viejos Volkswagen que querían transformar su coche en un deportivo de líneas modernas y agresivas.

A lo largo de su vida, el Invader fue fabricado en distintos países bajo licencia y sufrió ligeras modificaciones en el aspecto exterior de su carrocería.

Cuando la empresa quebró, los moldes del Invader GT fueron adquiridos por la empresa “Kelmark-Kaylor Engineering” de Chicago.



El Invader GT en España

La empresa Tecnipol, S.A. de Torrejón de Ardoz (Madrid), inició en 1973, bajo licencia, la fabricación en serie de la carrocería del Invader GT para su comercialización como “KitCar”. Bajo petición del cliente, esta empresa también se encargaba de la fabricación y montaje de coches completos y de su matriculación. Según la prensa especializada de la época, la producción inicial estaba fijada entre 6 y 8 vehículos mensuales.

Las soluciones mecánicas del Invader GT para España se llevaban a cabo con el asesoramiento de José Esteban Ruíz, que introdujo modificaciones a las especificaciones de montaje que venían de Estados Unidos, para adaptar el montaje de los coches a las necesidades del mercado español. Concretamente se aplicaron soluciones mecánicas distintas en el montaje de las puertas tipo “alas de gaviota” para conseguir mejor hermeticidad, y se realizaron modificaciones para montar los depósitos de gasolina en la parte posterior del coche, en un compartimento especial situado detrás del motor, ya que la ubicación inicial en la parte delantera no era muy apropiada.

Los Kits de montaje constaban de: una carrocería completa con cristales, parabrisas, dos asientos guarnecidos, capot trasero, faros completos, panel de instrumentos, guarnecido interior, dos puertas con su guarnecido, cuatro amortiguadores y dos escapes con sus silenciosos.

El precio del Kit sin colocar era de 100.000 pesetas, pero el precio del Kit ya instalado en un coche VW de cualquier cilindrada aportado por el cliente era de 175.000 pesetas. También existía la posibilidad de que el cliente solicitara un vehículo con un bastidor VW nuevo y con motores que podían oscilar entre los 1200 cc y 1600 cc, en cuyo caso el precio podía rondar entre las 250.000 y las 300.000 pesetas.

Sea como fuere, el Invader GT no tuvo demasiado éxito y tan sólo se produjeron 22 unidades.