HISPANO ALEMÁN (1971 - 1976)



MALLORCA (1971-1976)

Hispano-Aleman, fue fundada por Ben Heydrich, importador de Porsche en España y distribuidor en Madrid, y ofreció en los años 70 un vehículo (tipo Kit-Car) denominado Mallorca.

El Mallorca, fué uno de los intentos de la industria nacional española menos conocido de los aficionados por conseguir la implantación de un coche deportivo español.

Este vehículo surgió de la iniciativa de Talleres Hispano Alemán de construir un biplaza sobre mecánica Seat.

Los Talleres Hispano Alemán obtuvieron el visto bueno de Colin Chapman para fabricar un coche con mecánica Seat inspirado en el Lotus Seven.

Fabricado en unos talleres cerca de Madrid, este ligero biplaza, con clara vocación por el aire libre, podía estar equipado con las mecánicas más potentes del Seat 1430, en sus versiones de 1600 y 1800 cc, que ofrecían unas prestaciones acordes con su potencia y ligereza.

La prensa del motor de la época destacaba entre las cualidades del Mallorca su estética llamativa, sus buenas aceleraciones y sus frenos potentes, así como la robustez de una mecánica de serie, con la ventaja de la disponibilidad de piezas de recambio de la gama Seat.

Los inconvenientes más citados eran el precio elevado, las reacciones bruscas de una suspensión endurecida, la falta de ajustes de los asientos, que no podían moverse de una posición única, y una merma importante de visibilidad con la capota cerrada.

Entre 1971 y 1976 se fabricaron algo más de doscientas unidades que podían presentar aspectos exteriores ligeramente diferentes, dependiendo de la mecánica que se encontrara bajo el capó y de las opciones incorporadas, como faros antiniebla, llantas de aleación o parachoques.

En el coche, de eminente utilización deportiva, podían viajar dos personas amantes del contacto con la naturaleza con poco equipaje y escasa proteccción contra el viento y la lluvia disfrutando de unas buenas prestaciones, que pueden cifrarse (variando según la mecánica montada) en una velocidad máxima de 150 km/h y una aceleración suficiente para alcanzar los mil metros con salida parada en algo más de 33 segundos.

A pesar de tener menos peso, el consumo alcanza las cifras de las berlinas Seat 124/1430, en torno a los 9 litros cada 100 kilómetros en utilización cotidiana. La rueda de repuesto iba alojada en el exterior y un arco de seguridad protegía a los ocupantes en caso de vuelco.

La inspiración inglesa en la realización de la carrocería es evidente, pero hay otros detalles que atestiguan los vínculos de Talleres Hispano Alemán con Porsche, marca a la que representaban en España, como el escudo del Mallorca que reproduce el escudo de Porsche en el que se ha sustituido en la parte central el emblema de la ciudad de Stuttgart por el de la ciudad de Madrid.



CASTILLA (1972)

Ben Heydrich, tenía un segundo proyecto paralelo al Mallorca, al que denominó Castilla. Se trataba ni más ni menos de un coche deportivo inspirado en el Lotus Europa.

El diseño, aprovechaba en casi su totalidad la línea del Lotus Europa, pero introducía muchas mejoras e ideas propias. El propio Chapman dió algunos retoques al chasis, pensando principalmente en los anclajes del motor y en la utilización de cuatro frenos de disco. La carrocería también experimentó modificaciones que le daban mayor personalidad al vehículo y embellecían más algunos de sus rasgos.

El morro fué reformado para alojar dos faros dobles, los que empleaba el Seat 1500; se recortó ligeramente el frontal, cuya boca de aireación estaba compuesta por una rejilla muy estilizada. El capot delantero se ahuecó ligeramente y, en su mitad, llevaba salidas de aire de un estilo similar a las del Mercedes C-111. El techo fue alargado hacia atrás con la finalidad de disponer de una zona corrediza que sería accionada eléctricamente. A ambos lados del coche, por detrás de los asientos, Heiderich, situó dos depósitos de gasolina de 28 litros cada uno. Sus bocas iban en el perfil lateral del vehículo, cubiertas por unas sencillas rejillas. Por delante de ellas fueron dispuestas unas tomas de aire para la refrigeración del motor. También la trasera fue ligeramente modificada con una terminación muy suave y con los grupos ópticos del Seat 850 Sport.

Tras balancear varias opciones, finalmente estuvo equipado con un motor Seat Sport Coupé 1600. Con una potencia de 110 CV. DIN, este coche se situaba por encima del más potente de los Lotus Europa, la versión TC, y la relación peso/potencia le aseguraban unas prestaciones extraordinarias.

La caja de cambios era una Porsche de cinco velocidades. Era una caja cara que por sí sola costaba ya unas 80.000 pesetas. Se calculaba poder comercializar este coche por unas 300.000 ptas.

El prototipo estaba equipado con llantas de seis pulgadas, y montaba neumáticos Wide-Oval Rallye.

Gracias a la colaboración que SEAT había prestado, este coche iba a ser dado a conocer con la doble marca de Lotus-Seat Castilla.

Desgraciadamente no se pasó del prototipo.