GENERAL MOTORS (1908)



Los inicios desde el punto de vista de Chevrolet

En 1908, ser piloto de coches estaba reservado para los más valientes. Por aquel entonces, Luis Chevrolet, un ingeniero de 30 años de edad, partió de su Suiza natal con rumbo a los Estados Unidos de América. Al año, en un pequeño garaje de Detroit, empezó a fabricar su propio vehículo. Pero fue junto a William Drao Durant, uno de sus primeros amigos, con quien fundó la Chevrolet Motors Company. Se asociaron en 1911 con una idea: crear un automóvil que llevara el motor inventado por Chevrolet. Y al cabo de tres años  crearon un nuevo vehículo, el Chevrolet 490.

Años más tarde, Chevrolet decidió vender su parte a su socio. Así, Chevrolet Motors Company se transformó en General Motors, aunque Durant prefirió conservar el nombre Chevrolet para todos sus modelos; ya que según decía  "tiene un sonido musical y romántico". Después llegó el conocido logo de la marca, que el  propio Durant imaginó, inspirado en los dibujos del papel pintado de las paredes de un hotel de París. Así el rectángulo sobre el paralelogramo, se convirtió en símbolo de una de las marcas más representativas de la industria de la automoción.

La historia vista de otra forma

La mayor industria automovilística americana (y mundial) es fundada por William Crapo Durant en 1908. lnicia su andadura agrupando marcas como Maxwell, Buick, Oakland, Oldsmobile y Cadillac e intentando atraer también a Ford, pero el viejo Henry siempre se resistirá. No es hasta diez años más tarde que adquiere la que será su división básica y más conocida, Chevrolet. (con el Chevrolet 490 disputará el mercado al Ford T). Por entonces la corporación ha tomado ya proporciones colosales, y es uno de los principales agentes económicos del país.

En 1927 la producción de Chevrolet supera a Ford; también se crea la división La Salle para cubrir el hueco entre Buick y Pontiac, pero desaparece antes de la guerra. Durante el conflicto GM produce ingentes cantidades de material militar. Se ha convertido en el primer proveedor del gobierno. Es General Motors quien introduce la moda de los cambios de modelo anuales (model year) y la diversificación de un gama basada en diferencias de detalles sobre un tipo de coche básico para que el comprador establezca una jerarquía de valor. Por ello acumula más sellos que nadie: Chevrolet, la división de base, Pontiac, Oldsmobile, Buick y Cadillac, además de la compañía GMC para vehículos industriales.

Lo que es bueno para America es bueno para la General Motors, reza un adagio muy popular en Estados Unidos. Pero también recibe algunos golpes duros: el sloanismo (por Alfred P. Sloan, presidente de GM) no tiene muy buena prensa, y el modelo Corvair, con motor trasero de 6 cilindros, cuya estabilidad no es todo lo buena que sería de desear, es defenestrado por Ralph Nader en su libro Unsafe at any speed (Inseguro a cualquier velocidad). A pesar de todo, los productos de la General Motors siguen gozando de aceptación mundial. Curioso para una empresa cuya división base, Chevrolet, tiene como lema The Heartbeat of America (el Latido de America).

Cadillac

Difícilmente podría haber imaginado el noble francés Antoine de la Mothe Cadillac que su nombre de familia se iba a convertir, un par de siglos después, en sinónimo del coche de lujo americano. Máximo exponente de la tecnología desarrollada por General Motors, la división Cadillac hizo patente desde el principio la validez de su lema: Standard of the World, sobre todo después de que tres unidades desmontadas y vueltas a montar tras entremezclar todas sus piezas funcionaran perfectamente. Eso sucedía en 1908. Pasados más de 90 años, puede decirse que cualquier modelo Cadillac es una estrella en la mayoría de colecciones, y además perfectamente utilizable. El elegante Coupe de Ville 49; la imponente limusina Fleetwood 55 de prominentes dagmars; el Eldorado Brougham 57 con techo de acero pulido, el Serie 75 Coupe de Ville 59 de afiladas aletas; el Eldorado 67 de tracción delantera, el del 75, último convertible producido.... El Cadillac encarna (o mejor todavía, materializa) el sueño americano mejor que ninguna otra cosa, con o sin ruedas.

Chevrolet

No por ser la línea básica del gigante GM carece Chevrolet de modelos interesantes desde la óptica del coleccionismo. El Impala SS, el Corvair Monza y Corsa, pero especialmente los Bel Air, siendo los más deseados los que forman la célebre tríada Tri-Chevy, así llamada por sus años de fabricación: 1955, 1956 y 1957. En cualquiera de sus múltiples versiones (clásico, custom, dragster) sigue siendo el coche de la era del rock and roll por excelencia. A finales de los años 60 General Motors responde al reto del Mustang lanzando su Chevrolet Camaro, al que se unirá su equivalente Pontiac Firebird algo más tarde. Un pony car que va a crear legión de seguidores, sobre todo a partir de las versiones RS y Z/28 surgidas con la escalada de potencia que genera el movimiento de los muscle cars. Rápidos, sólidos, atractivos, con algunas versiones tan poderosas que son capaces de poner realmente en apuros a su temible hermano mayor Corvette. Un Camaro (o un Firebird) resulta un excelente compromiso entre coche deportivo con sabor americano y turismo manejable de tamaño medio. Sólo hay que preguntar a cualquier usuario...

Corvette

El deportivo americano por antonomasia con medio siglo de vida, continúa suscitando las mismas pasiones que entonces. Curiosamente, el primer modelo, presentado en 1953, no causó el impacto que su fabricante había calculado y estuvo a punto de ser descatalogado, pero al lanzar Ford su Thunderbird como respuesta tuvo la suerte de una segunda oportunidad. A grandes rasgos puede hablarse de cinco generaciones de Corvette, todas ellas muy deseables y cada una con su propio público, generalmente acérrimo e incondicional. Casi todos los modelos, a partir de la década de los 70, admiten de buen grado una utilización normal, sin grandes complicaciones mecánicas ni de mantenimiento. Los hay con infinidad de kilómetros en sus cigüeñales que continúan rodando sin problemas. El legendario personal car de GM es hoy un vehículo de culto cuyo innegable carisma ha generado una enorme iconografía: libros, películas, canciones, leyendas, concursos, reuniones, clubs, capítulos de adoradores... el “Corvettismo” no es ninguna secta: es una auténtica religión.


Un grupo con 11 marcas

El mayor fabricante de automóviles del mundo está compuesto en la actualidad por 11 marcas, siete en Estados Unidos (Oldsmobile, Buick, Cadillac, Chevrolet, Pontiac, Saturn y Hummer), tres en Europa (Vauxhall, Opel y Saab) y una en Australia (Holden), más la división de camiones GMC. Y eso, sin contar con socios de la importancia de Fiat Auto y de las firmas japonesas Subaru y Suzuki.

Pues bien, de esas 11 marcas, las dos que dieron origen a General Motors son las que están en entredicho, Oldsmobile, que se puede dar por desaparecida, y Buick, que pronto podría seguir sus pasos.

General Motors Company nació como grupo de empresas en 1908 merced a la iniciativa de Williams C. Durant, que se enteró de que un accionista de la empresa Maxwell Briscoe Motor Company –George Perkins– quería intentar la fusión de las mayores fábricas norteamericanas de automóviles para acabar con una competencia que podría dar lugar a la quiebra de muchas de ellas.

Durant inició las negociaciones para formar el holding en mayo, y sus interlocutores fueron Henry Ford, Briscoe, Ransom Olds y el propio Perkins. Sin embargo, no se llegó a un acuerdo porque Ford anunció que nunca aceptaría una fusión, opinión que compartía Olds. Sin embargo, Durant no se dio por vencido y el 16 de septiembre de ese mismo año, con un capital de 2.000 dólares, fundó General Motors Company, sociedad cuyo capital había aumentado a 12,5 millones de dólares 12 días más tarde.

Poco después la nueva empresa adquirió la marca Buick por 240.000 dólares. Más cara fue la incorporación de Oldsmobile, que se produjo el 12 de diciembre por tres millones de dólares. Los miembros del consejo de administración de General Motors pasaron de dos a siete, y un influyente hombre de negocios, W.M. Eaton fue nombrado presidente, mientras que Durant se encargó de la vicepresidencia.

Al año siguiente se incorporaron dos marcas más, Cadillac y Auckland, y en 1918 empezó la actividad de Chevrolet. La primera marca europea en formar parte de General Motors fue la británica Vauxhall, a la que siguió Opel en 1931. Antes de eso, Pontiac también entró en su órbita. Y en 1948 lo hizo la firma australiana Holden, que ya construía carrocerías para General Motors desde 1924. Saturn se creó en 1986, aunque inició la producción tres años más tarde, y a mediados de los 90 se concluyó la adquisición de Saab. Por último, en 1999, General Motors compró Hummer, marca estadounidense especializada en vehículos todoterreno.

Textos de MANUEL DOMÉNECH