FAST (1919 - 1925)



En 1913, Arturo Concaris fundó la FIMA (Fabbrica Italiana Motori Aviazione) en Turín (Torino) , unos grandes talleres mecánicos dedicados desde 1916 a la reparación de los propulsores Gnôme & Rhone e Hispano-Suiza, y a la producción de piezas de recambio.

Terminada la Guerra, Concaris decidió dedicarse al sector automovilístico, fundando en 1919 la FAST (Fabbrica Automobili Sport Torino).

La primera creación de Concaris fue el “Tipo Uno”, un coche deportivo equipado con un motor de 4 cilindros y 2991 cc, con válvulas en cabeza, tres marchas adelante, biela y pistón de aluminio, y 80 hp de potencia a 4500 rpm.

La carrocería (para 2 o 3 pasajeros) tenía un radiador muy característico.

La participación en eventos deportivos culminó con discretos resultados.

En 1920, en la Parma-Poggio de Terceto, Caberto Conelli y Eugenio Beria de Argentina, se clasificaron al volante de un FAST en el primer y segundo puesto respectivamente en su categoría.

En 1922, la fábrica atravesaba momentos económicos difíciles y en 1923 Concaris se vió obligado a cederla al ingeniero Alberto Orasi.

A partir de ese momento y a pesar del espíritu deportivo de marca, Orasi orientó la Compañía hacia el coche de turismo.

Enseguida estuvieron listos dos modelos, denominados “Tipo Due T” y “Tipo Due S”, no excesivamente diferentes al “Tipo Uno”.

Gastone Gastaldetti fue primero absoluto con un “Tipo Due S” en la carrera Biella-Oropa de 1924.

Ese mismo año, todos los coches FAST inscritos en la Targa Florio concluyeron la carrera, pero esto no contribuyó a que aumentaran las ventas, lo que llevó a FAST en 1925 a una grave crisis que la forzó irremisiblemente al cierre.