ANTIQUE - (1.984 - 1.990)



Una pequeña empresa, denominada Eniak, S.A., ubicada en Tellier 2050 en el barrio de Mataderos, de Buenos Aires, y cuyos orígenes se remontaban a 1948, obtuvo la autorización del Gobierno Argentino en 1984 para la fabricación de un automóvil diseñado enteramente en Argentina. Pedro Campo, diseñador de coches de carreras tales como el “Chelco” o el “Trueno Naranja”, recibió de Luis Gaggino, Presidente de Eniak, el encargo del diseño del nuevo coche que seria comercializado con la marca "Antique".

El Antique, era un roadster deportivo con tracción trasera, de estilo “retro” cuyo prototipo había salido de las manos de Alain Baudena. Las primeras previsiones de producción eran empezar con 5 unidades mensuales para ir ampliando hasta llegar a las 20. La comercialización y venta se inició en abril de 1984. El coche estaba equipado con un motor VW 1500 de 4 cilindros, que para la ocasión había sido potenciado hasta los 1799 cc y que desarrollaba 73 hp a 4900 rpm.

Posteriormente y con una carrocería muy parecida fue presentada una versión equipada con un motor de 6 cilindros y 3620 cc, que desarrollaba 140 hp a 4500 rpm, pero que no tuvo la misma aceptación que el modelo anterior. En total, entre 1984 y 1990, se llegaron a fabricar unas 140 unidades del Antique entre las dos versiones. En 1986, Eniak, S.A. también produjo una PickUp denominada Durango.



Transcripción literal de un artículo escrito por Mauricio Uldane, editor de "Archivo de autos". Para  él, mi más sincero agradecimiento.

Un auto artesanal argentino, (Mauricio Uldane - Editor de Archivo de autos)

Los automóviles artesanales fuera de serie han corrido distintas suertes en Argentina. El automóvil que logró tener cierta repercusión fue el Antique. Fabricado por la empresa argentina Eniak SA durante 5 años, de 1984 a 1989, fue el intento más perdurable en el tiempo con un poco más de 100 unidades producidas.

Incluso con algunas unidades exportadas a Italia y Japón. Lo cual es mucho decir para un proyecto automotriz de estas características artesanales en Argentina. Por suerte para el patrimonio automotriz nacional se conservan varias unidades vivas. En parte gracias al trabajo del Registro Antique una agrupación que nuclea a los propietarios de este fuera de serie.

La idea de crear el Antique nace de Luis Gaggino presidente de Eniak SA. Una empresa que se dedicaba a producir elementos para computadoras y partes de encendido electrónico para terminales automotrices de Argentina. Además Gaggino era integrante del Club de Autos Sport y tenía un Lotus Seven armado localmente con el cual participaba de las pruebas deportivas.

Gaggino quería tener un automóvil deportivo de uso diario que lo pudiera disfrutar, en este tipo de competencias, los fines de semana. Sobre esa base es que nace el Antique. El diseño estuvo a cargo de Pedro Campo, que a principios de la década del ochenta, trabajaba para la empresa Sevel Argentina (Sociedad Europea de Vehículos para Latinoamérica).

El prototipo del Antique fue diseñado en conjunto con Alan Baudena, otro reconocido hacedor de automóviles de competición. Ya Campo y Baudena habían colaborado en equipo para desarrollar autos de carrera en Argentina. Así que se conocían a la hora de trabajar.

En un principio se pensó en usar el motor del Fiat 125 de doble árbol de levas a la cabeza. El mismo que usara el GPA (Galluzzi, Pruden Automóviles) del que tan solo se fabricó unas 8 o 9 unidades a mediados de los años setenta. Automóvil con algunas similitudes, en su carrocería, con el Antique, pero diferente.

La suspensión independiente en las cuatro ruedas fue de diseño y fabricación propios sin usar elementos mecánicos de otros automóviles de serie, de algunas de las terminales automotrices argentinas. El tren trasero recordaba a la suspensión de los automóviles BMW (Bayerische Motoren Werke).

En cambio el motor elegido fue el que producía Volkswagen Argentina en ese momento que era el Dodge-Volkswagen 1,8. Que usara el Dodge 1500 1,8 primero fabricado por Chrysler Fevre Argentina y luego por la empresa alemana mencionada.

El motor estaba estándar de fábrica con un árbol de levas tratado por Rafael Ballestrini y el caño de escape desarrollado por Cañossilen con un sonido bronco para diferenciarlo del automóvil producido en serie en la planta de San Justo en la provincia de Buenos Aires.

También se fabricaron 3 unidades con motor Ford Falcon Sprint de 3,6 litros de cilindrada y con frenos a disco en las cuatro ruedas. Al parecer era algo ingobernable esta versión y por eso tan solo se produjeron esas unidades. Lo cierto que la versión con el motor 1,8 litros, 1.798 centímetros cúbicos, se exportó a Japón. En cambio a Italia se mandó una unidad con motor Fiat.

El chasis del Antique era reticulado con caños de sección cuadrada revestido en chapa de acero. Este chasis tenía la rigidez torsional propia de un automóvil de competición y de esta forma podía llevar una carrocería liviana. Además los anclajes de la suspensión eran de concepción robusta para montar los elementos mecánicos.

La carrocería era mixta: el torpedo y la cola de chapa de acero y los guardabarros y las pequeñas puertas de PRFV (Plástico Reforzado con Fibra de Vidrio). El parabrisas era rebatible y la capota de lona plegable en la parte trasera. Técnicamente era un 2+2 con dos plazas delanteras para adultos y las traseras para niños, un perro o una valija.

En la parte trasera se alojaba el crique y la llave para aflojar las tuercas. Ya que no tenía baúl y en la cola iba montaba la rueda de auxilio sostenía por tres correas al viejo estilo de los automóviles deportivos de los años treinta.

El volante era una imitación de los automóviles Bugatti con cuatro rayos de metal con el aro de madera de cedro. El tablero también era de madera de cedro con instrumental de la marca SIAP-Veglia de diseño exclusivo. Contaba con velocímetro con odómetro parcial, tacómetro, medidor de temperatura de agua, manómetro, voltímetro y nivel de combustible. Además de testigos lumínicos para luces de posición, luz de giro, baliza, temperatura de agua, presión de aceite, carga de batería, reserva de combustible, freno de mano y cebador.

El equipamiento del pequeño habitáculo contaba con calefacción con motor eléctrico, radio con parlantes ubicados en los paneles laterales y limpiaparabrisas eléctrico con lava parabrisas. Los asientos eran de cuero y tenían correderas para acomodarse al conductor.

El peso estaba distribuido con un 50% para el eje delantero y el otro 50% para el eje trasero, con lo cual era un automóvil muy seguro. Para casi 165 kilómetros por hora de velocidad máxima era sumamente estable. Según los periodistas de la revista Su Auto que lo probaron en el año 1984 era divertido de manejar.

También recibieron muy buena acogida del público en la calle. Máxime cuando el Antique que probaron era el primero en producirse y que todavía tenía detalles a terminar. Como que no tenía conectado ni el velocímetro, ni el odómetro. Pero no dejaba de llamar la atención cuando se circulaba por Buenos Aires.

En las fotografías que ilustran esta nota se puede apreciar cómo era el Antique en su fase de armado en la planta de la calle Tellier 2050 (actual Lisandro de la Torre) en la ciudad de Buenos Aires. Pero como les quedó chico el lugar habían comprado una manzana en Avenida Larrazábal y Avenida Directorio en el mismo barrio de Mataderos.

En esa planta se lograría producir un Antique por día. Casi con nula publicidad habían logrado insertar, de alguna forma, este fuera de serie en el mercado argentino. De las iniciales 6 unidades mensuales pensadas se había pasado al doble. Cuando fue presentado en diciembre 1983 no se tenía idea de la repercusión. En marzo de 1984 se tenía vendida toda la producción hasta junio del mismo año.

La fotografía color fue tomada en Autoclásica el día 13 de octubre de 2013 y es una gentileza de Eliseo Tapia. En cambio las fotos en blanco y negro fueron tomadas de la revista Su Auto número 47 de marzo de 1984 cuando se le realizó el test a la primera unidad del Antique fabricado por Eniak.

Mauricio Uldane - Editor de Archivo de autos