ALVIS (1919 - 1968)



La Compañía británica Alvis Ltd. surgió de la compra en 1919 por parte de Thomas George Juan, (diseñador de motores aeronáuticos y arquitecto naval), de una empresa fundada en 1917 por los hermanos Holley, dedicada a la fabricación y distribución de carburadores y otros componentes asociados, ubicada en el nº 17 de la calle Hertford, en Coventry.

T.G. Juan, quería producir vehículos baratos para el transporte de personas y se basó en un motor-scooter de 50cc. Esta iniciativa no tuvo gran éxito, sin embargo se llegaron a producir más de 100 unidades. La Compañía era, además agente distribuidor de los motores producidos por la Hillman Motor Car Company, una actividad que mantuvo hasta aproximadamente 1921.

Al poco tiempo, T.G.Juan, decidió formar su propio negocio de automóviles, para lo cual no tenía ningún producto particular en mente, y fue entonces asesorado por Geoffrey De Freville para el diseño de un coche propulsado por un motor de 4 cilindros y 1,5 litros. Para ello desmontaron un coche francés, un Buchet, para examinar su construcción. El Buchet era conocido por De Freville, pues una de las firmas para las que había trabajado era agencia distribuidora de Buchet y especializaba en motores.

Más tarde, De Freville, comerciante de motores de Londres y fundador de la Piston Company durante la Primera Guerra Mundial, perdió contacto con la Compañía de T.G. Juan.

El primer coche de Alvis, el 10/30 hp, debía fijar el estándar con el cual la Compañía pudiera ganarse una reputación para afrontar modelos superiores.

Durante los años 20 Alvis, consiguió fama por su participación en competiciones. Lo más notable fue una victoria en la carrera de las 200 millas de Brooklands. El Alvis estaba basado en el estándar 12/50 y alcanzaba altas velocidades, siendo considerado un serio rival para Rolls Royce.

Debido a su alta velocidad, los Alvis consiguieron una gran reputación como los coches más rápidos de antes de la Guerra y fueron elogiados por Sir Malcolm Campbell poseedor por aquel entonces del record mundial de velocidad.

A finales de los años 30 Alvis, era un proveedor importante del Ministerio de Defensa, y pronto se hizo un nombre como fabricante de vehículos militares. Por este motivo, Alvis fue un blanco importante en tiempos de guerra para los aviones de la Luftwaffe, y la fábrica original de automóviles fue destruida en un bombardeo nocturno en noviembre de 1940. Tras el bombardeo, toda la producción fue trasladada a un nuevo complejo ya establecido por la fábrica en el otro lado de la línea ferroviaria y la producción continuó allí durante y después de la Guerra. La factoría original fue abandonada y demolida posteriormente.

En 1955, la Compañía produjo el TC21/100, o “señora gris”. Por desgracia y por problemas de producción, solamente se fabricaron 16 unidades. Tres años más tarde, en 1958 vino el lanzamiento del TD51 mucho más barato, y el TE21 en 1964 y finalmente el Alvis más rápido, el TF21 capaz de alcanzar las 126 millas por hora.

En 1965, Alvis es absorvida por Rover.

En 1967, Alvis, juntamente con Rover, se convirtió en parte del grupo británico Leyland. La producion en Holyhead continuó concentrándose en los vehículos militares incluyendo el tanque Scorpion y los vehículos de transporte de tropas.

En 1968 sale de la fabrica el último coche de pasajeros de Alvis, un TF21 Graber DHC.

En 1990, Alvis dejó las instalaciones del Holyhead para trasladarse a Walsgrave. Todos los edificios de Holyhead fueron demolidos y solo una pequeña placa actúa como recordatorio de la anterior utilización del lugar.

Desde 1993 y tras una reestructuración, Alvis ha continuado con la producción de vehículos militares, realizando importantes exportaciones de sus vehículos Scorpion y Stormer.

En septiembre de 2002 Alvis consolidó su posición como principal fabricante del Reino Unido de vehículos militares y posteriormente la Compañía cambió su denominación social por la de “Vickers Ltd de Alvis”.


Alvis Ltd fue fundada en Coventry por Sr. T G Juan en 1919 para fabricar coches a motor. Alvis se destacó rápidamente como productor de coches innovadores y de alta calidad, ahora muy preciados por los coleccionistas de automóviles clásicos, y se convirtió en uno de los nombres de más prestigio de la industria británica del automóvil.

La Compañía fabricó motores aeronáuticos en los años 30 y su producción fue muy importante durante la segunda guerra mundial. Un ejemplo de ello fue la fabricación de los motores MERLIN para el bombardero Lancaster.

La fabricación de motores aeronáuticos así como la de automóviles cesó en los años 60, aunque aun hoy existen algunos coches Alvis en perfecto funcionamiento en el Reino Unido.